«El mundo … fruto de un convenio modelado por el lenguaje» por Benjamin Lee Whorf

Todos tenemos una ilusión en cuanto al habla, la ilusión de que hablar es algo inobstaculizado , espontáneo y qu se limita a “expresar” lo que deseamos que se exprese. Esta apariencia ilusoria se debe a que los fenomenos inevitables que forman parte del flujo aparentemente libre del habla son tan absolutamente autocráticos que el que habla y el que escucha estan inconscientemente unidos, como por una ley natural. Los fenómenos del lenguaje son fenómenos de fondo , de los que el habla no es consciente o, en el mejor de los casos, es sólo vagamente consciente…

Las formas de los pensamientos de un individuo estan controladas por leyes generales inexorables , de las que el no es consciente . Sus pautas son intrincadas sistematizaciones no percibidas de su propio lenguaje … el lenguaje es para nosotros como el agua para el pez, un fenomeno de fondo tan permanente en nuestra experiencia que no somos conscientes del mismo . La segmentación de la naturaleza es un aspecto gramatical .

Nuestra forma de fragmentar y organizar la distribución y el flujo de los acontecimientos se debe en gran parte a que , a través de nuestro idioma materno, formamos parte de un convenio para hacerlo , y no a que la naturaleza esté fragmentada exactamente de ese modo a la vista de todos … Descuartizamos la naturaleza según las normas establecidas por nuestro idioma materno .

«Un convenio social tácito autentifica la realidad de un mundo modelado (cercenado / violentado) por la mentalidad de la que el idioma se hace eco … percibimos como percibimos porque pensamos como pensamos».

No hallamos los tipos y categorias que asilamos del mundo fenoménico porque todo observador los tiene ante sus propias narices ; por el contrario , el mundo se presenta como un flujo caleidoscópico de impresiones que hay que organizar en nuestra propia mente, lo que significa en gran parte a traves e los sistemas linguisticos de la misma . Fragmentamos la naturaleza, la organizamos en conceptos y atribuimos significados , en gran parte debido a que formamos parte de un convenio compartido por los miembros de nuestra comunidad linguistica y codificado según las pautas de nuestro idioma .

En inglés dividimos la mayoria de palabras en dos categorias . La primera categoria es la de lo que denominamos nombres, la segunda es la de los verbos . Muchas palabras de una categoria pueden actuar además como si pertenecieran a la otra , por ejemplo “ un golpear, un correr “, pero a nivel primario la división de categorías es absoluta . Nuestro idioma nos brinda de este modo una división bipolar (dualista ) de la naturaleza. La naturaleza propiamente dicha no está polarizada de ese modo . Constantemente leemos en la naturaleza la actuación de entidades ficticias, simplemente por el hecho de que nuestros verbos deben ir precedidos de sustantivos . Nos vemos obligados a decir “ ha brillado “ o “ ha brillado una luz “, inventando un actor ( sujeto elíptico “él” ) que realiza lo que nosotros denominamos una acción: la “ de brillar “ .

Sin embargo, el brillo y la luz son exactamente lo mismo ! … Con estos términos más o menos distintivos atribuimos un aislamiento semificticio a partes de nuestra experiencia . Términos como “ cielo, colina, pantano “ nos inducen a considerar algún aspecto ilusoriio de la infinita variedad de la naturaleza como ALGO distinto … Así pues el inglés y otros idiomas parecidos nos inducen a pensar en el universo como en una colección de objetos y sucesos independientes que corresponden a nuestras palabras.

por Benjamin Lee Whorf