«Komorebi» el sol que se filtra entre las hojas de los árboles» por Joseph Atma

«Komorebi» es un concepto japonés que no tiene traducción y su significado es «Los rayos de sol que se filtran a través de las hojas de los árboles«.
Una palabra que nos muestra la necesidad que tiene el ser humano de vivir en comunión con la naturaleza, de admirar su belleza para nutrir nuestra alma y al mismo tiempo ser consciente de que todos forman parte del mismo planeta; plantas, animales y personas.
El mundo sería mejor si nos preocupáramos en buscar palabras que definan la belleza, todo aquello que alimenta nuestra alma es un regalo que debemos apreciar, compartir y sobre todo utilizar.
La cultura japonesa se nutre de muchos de estos conceptos “poéticos” que definen una conexión necesaria con la naturaleza, nuestro interior y todos sus elementos:
Kogarashi” se refiere al frío viento que precede a la llegada del invierno, «Shinrinyoku es la que nos hace llegar este nuevo concepto que occidentalizamos como los “Baños de bosque”.
Sakurafubuki” define el espectáculo que genera la lluvia de pétalos de la flor de cerezo, símbolo de la efemeridad de la vida y relativo a la tradición japonesa de contemplar las flores “Hanami”.
Gaman” es un grito a la tenacidad, a la fortaleza de la persistencia en seguir algo a pesar de las adversidades, en resumen: A la vida, al saber que nunca está todo perdido.
Ukiyo” es un algo tan fascinante como “Mundo flotante” y es un concepto que abrazan las principales filosofías orientales que implica un estilo de vida en el que se vive en el ahora y no en el pasado ni el futuro, lejos de cualquier preocupación.
Ikigai” es el hallar tus dones, ser feliz con lo que haces cada día. Es imprescindible planteárselo a menudo si no sientes que lo hayas encontrado, nuestra felicidad va ligada al hecho de vivir y compartir nuestros dones.
Hay que entender que no todo el mundo viene a ser cantante o estrella de cine, futbolista, etc… El mundo sería muy aburrido si todo el mundo tuviera los mismo dones, hay gente a quien se le da bien cocinar, construir casas, reparar electrodomésticos, cuidar jardines, barrer, hacer ganchillo, cuidar a personas mayores… Sea cual sea tu don, debes intentar que esa sea tu profesión, poco a poco ir encaminando tus pasos hacía ella. Y recuerda que no solo tenemos un don, todos somos buenos en varias cosas y eso es lo que trae nuestra felicidad y la de los demás ya que cuando necesitamos ayuda profesional sea del tipo que sea se agradece que acuda alguien con una sonrisa en la cara que está dedicándose a su pasión.
Autor: Joseph Atma
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