Entrevista con Ana María Gonzalez Garza

Ana María González Garza es Doctora en desarrollo humano transpersonal, con Maestría en orientación y desarrollo humano y Licenciatura en Psicología Educativa por la Universidad Iberoamericana (UIA) Ciudad de México. Directora del Departamento de Educacióny Desarrollo Humano (UIA 1991-1999). En 1986 introduce el enfoque transpersonal en los planes de estudio de los programas de Maestría y Doctorado. Profesor Numerario de la UIA. Investigadora y autora de ocho libros,un centenar artículos y coautora en la publicación de 10 libros. Conferencista en eventos académicos y congresos nacionales e internacionales. Actualmente dedicada a la investigación, la docencia y la asesoría educativa en universidades de la República Mexicana.

¿Crees que estamos entrando en nuevo paradigma en lo que se regiere a la consciencia humana?

Responder a esta pregunta implica partir de varias plataformas que intentaré mencionar de la manera más breve posible: (a) qué es un paradigma, (b) qué diferencia existe entre los términos consciencia y conciencia, y (c) cuáles son los paradigmas por los que la conciencia ha atravesado a lo largo de la historia de la humanidad. En sentido amplio el vocablo paradigma se refiere a una teoría, o conjunto de teorías, conocimientos, normas, patrones, modelos o reglas dirigidas a resolver tanto problemas como situaciones determinadas que se plantean . Cabe señalar que Thomas Kuhn (1962) define el siignificado de la palabra como el conjunto de prácticas que definen una disciplina científica que permanece a lo largo de un tiempo determinado, hasta que surgen nuevos descubrimientos que conducen a la aparición de un paradigma que amplía el horizonte de la ciencia. El término consciencia que se deriva del latin (cum scientia) conscientia que literalmente significa “con conocimiento”, es decir la capacidad propia de la naturaleza humana para darse cuenta de la realidad explícita (externa) y la implícita (interna) que cada individuo percibe a lo largo de su proceso evolutivo. Si bien los términos consciencia y conciencia se derivan de la misma raíz etimológica se ha llegado a pensar -equivocadamente- que son sinónimos. A lo largo de la historia de la humanidad la pregunta sobre qué es la conciencia ha sido abordada por infinidad de filósofos, pensadores y científicos que dedican su vida y obra a responder a preguntas tales como: ¿Cuál es su origen? ¿De que manera evoluciona? ¿Hacia dónde se dirige? Las respuestas se encuentran guardadas en inumerables volúmenes. Sin embargo, todas las definiciones y explicaciones dadas se derivan tanto del paradigma vigente que propone una visión sobre la cosmovisión y la naturaleza humana, como del conjunto de valores, modelos y patrones impuestos por la sociedad en cada una de las etapas evolutivas de la humanidad. Así, la conciencia ha sido contemplada desde diversas perspectivas entre las que se encuentran: (a) la atomista-materialista que la describe como un receptáculo vacío que se va llenando con los aprendizajes y sensaciones provocadas por el medio ambiente, (b) la naturalista que la describe como una propiedad del cerebro humano, una maquinaria objetiva y pensante que distingue al ser humano del animal, (c) la humanista que la contempla como propiedad de la naturaleza humana que le permite cobrar consciencia y reflexionar, sobre su realidad explicita e implícita y actuar en consecuencia y, (d) la visión holística que la describe como la propiedad del espíritu humano, que se dirige hacia la integración de las dimensiones de la naturaleza humana, a saber: la biológica, la psicológica, la social y la espiritual. Cabe señalar que en este contexto la espiritualidad se refiere a la capacidad trascendente de todo ser humano. Desde esta perspectiva y gracias al avance de la ciencia, muy especialmente de los planteamientos de la teoría del caos y la física cuántica, el horizonte de la conciencia se expande hasta la concepción holística que integra y trasciende los paradigmas que le anteceden. Si bien sus principios y propuestas no son aun aceptadas por muchos grupos sociales, sin duda, la concepción de la conciencia ha traspasado ya el umbral de un nuevo paradigma.

¿Crees que algún día la medicina contemplará una visión holística del ser humano?

Sin duda existen en México diversos centros médicos que ya trabajan con base en una visión holística, pero al no conocerlos directamente me limito a compartir mi experiencia. Hace más o menos cinco años, despues de toda una vida de ser atendida por la medicina tradicional y sus multiples especialidades, de haberme sometido a más de diez cirugías e intoxicado con el bombardeo de antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos entre otros fármacos, acudí a un centro médico especializado en medicina sistémica aquí en la Ciudad de México. Ahí conocí al Dr. Alejandro Espinosa Sosa que me ha salvado la vida. La medicina sistémica contempla al ser humano como una totalidad, un sistema en el que las diferentes totalidades-partes (holones) que lo conforman se relacionan y se encuentran en constante interación. Los años de investigación científica y la comprension de la naturaleza humana en sus dimensiones biológica, psicológica, social y espiritual condujo a este grupo de doctores en medicina a buscar lo mejor de la ciencia y la experiencia humana, impulsando la conectividad y el acceso a conocimientos valiosos y métodos que coadyuvan a mejorar la salud en México. El año pasado se inauguró AWARE Centro de Medicina Sistémica2 en el que el Dr. Espinosa funge como Director. Su modelo se dirige hacia un nuevo enfoque sistémico que incluye las ciencias médicas y biológicas, así como la ecología, la psicología y las ciencias políticas y sociales. Cuenta con la asesoría de reconocidos investigadores y hombres de ciencia de la talla del Dr. Jam Van Der Greef, pionero en el campo de la biología de sistemas en medicina y profesor de Biociencias analíticas en la Universidad de Leiden; de Jeffrey Bland considerado el creador de la Medicina Funcional y fundador del Instituto de de la Medicina de Estilo de Vida Personalizado en Seattle, Washington y del Dr Antonio González Griego investigador cubano fisiólogo/inmunólogo, pilar de la Academia de Ciencias de Cuba, así como de Fritjof Capra doctorado en física teórica de la Universidad de Viena, reconocido investigador y autor de varios libros entre los que destaca El Tao de la Física3 en el que 1 Alejandro Espinosa Sosa Ced. Prof. Nº 4110041 2 info@Centroarware.mx Tel. +55 7597 6380/ +55 7597-6381 3 Capra, Fritjof (1975). aborda la exploración de los paralelos entre la física contemporánea y el misticismo oriental. Capra afirma que el cerebro está conectado con el universo a escala cuántica, no sólo en el ámbito de lo terrenal sino de lo cósmico, Sostiene que la ciencia no necesita del misticismo y el misticismo no requiere de la ciencia, pero el ser humano necesita de ambas.

En uno de tus libros “Educación Holística. La pedagogía para el siglo XXI” planteas una propuesta educativa basada en el desarrollo de la inteligencia existencial y la espiritual, ¿crees que al sistema le interesa mantenernos esclavos e ignorantes?

A título personal considero que lamentablemente el sistema se centra hoy en día en la instrucción, la transmisión del conocimiento, el control de la disciplina y la impartición de los valores que apoyan al sistema. El alumno es el receptor pasivo que no tiene derecho a cuestionar y, por lo tanto, no desarrolla la capacidad de juicio critico. Sin embargo, no puedo negar que hay escuelas y que existen maestros que se ocupan y preocupan por el desarrollo afectivo emocional y que valoran la dignidad de la persona y la sabiduría organísmica de la que habla Carl R. Rogers4. El libro al que haces referencia pretende ir más allá del enfoque humanista al integrar el paradigma holístico aplicado a la educación. Parte de la premisa que sostiene que todo en el Universo se encuentra conformado por holones en constante interacción, por lo que el ser humano, como totalidad-parte (holón) se contempla como un microcosmos que forma parte y participa del macrocosmos. A partir de esta óptica, toda acción humana -consciente o inconsciente- ejerce una influencia en el universo entero. Es un hecho inegable que nadie puede dar lo que no tiene, enseñar lo que no sabe, compartir lo que no ha experimentado. De aquí se desprende que todos somos a la vez educadores y educandos a lo largo del proceso de desarrollo al que llamo vida. El libro no pretende presentarse como un modelo o sistema educativo porque se trata de una visión creativa del arte de educar. Así contemplada la educación se orienta a educar para la vida, en y para el amor, en y para la libertad y hacia la trascendencia. Consiste en el arte de cultivar lo mejor de las potencialidades humanas e impulsar y facilitar el aprendizaje significativo contemplado como el proceso integrador, permanente y personal a través del cual la persona aprehende a partir de la concientización de toda experiencia que vive al interactuar con el medio ambiente. En pocas palabras, educar significa acompañar al educando en su proceso de aprendizaje y desarrollo y para lograrlo es indispensable conocernos para conocer, aceptarnos para aceptar, valorarnos para valorar, amarnos para amar y transformarnos para transformar. 4 Rogers, C. (1967). Rogers, C. (1983).

Qué elementos principales crees que se deben dar en nuestra sociedad para el resurgir del verdadero ser humano y de sus potenciales?

A partir de la premisa que sostiene que la vida es un proceso continuo en el que todo ser humano tiende de manera natural hacia el desarrollo de sus potencialidades y capacidades, considero que cada persona, si se lo propone, descubriirá el camino que le conduzca a despertar a lo que es y somos en esencia. Ahora bien, el proceso de autodescubriento y autorrealización del potencial innato no puede realizarse en solitario, requiere del acompañamiento respetuoso, cálido y comprensivo por parte de los educadores con quienes convive. A partir de la propuesta holística que sostiene que la comunidad humana es, en si misma una comunidad educativa en la que cada individuo desempeña a la vez el papel de educador y educando. Es necesario cobrar consciencia de que educar va más allá que enseñar, porque para educar se necesita ser. La pregunta que se desprende de esta propuesta es: ¿Quiénes son los que impulsan y facilitan el proceso educativo integral? • Educa quien honra a todo ser humano en su dignidad inalienable, aceptando y celebrando las diferencias individuales y promoviendo la unidad en la multiplicidad. • Educa quien se interesa más por promover el ser que el tener. • Educa quien respeta, escucha activamente, comprende empáticamente y acepta incondicionalmente al otro como persona en proceso de llegar a ser. • Educa quien permanece en el aquí y el ahora, el eterno presente, conscientes de su ser, su estar y su actuar en el mundo, capaces de integrar el pasado con el presente, abriéndose cada día a nuevos saberes, nuevos aprendizajes, experiencias, retos y horizontes. • Educa quien realiza en sí mismo lo que pretende realizar en los demás. • Educa quien impulsa una visión creativa del arte de educar en la que cada persona firma su propio cuadro. Por lo tanto, ante la pregunta sobre que elementos se deben dar en nuestra sociedad para favorecer el proceso de desarrollo integral, retomo el pensamieneto de Facundo Cabral, cantautor sudamericano quién en unas cuantas líneas resume el proceso evolutivo del ser humano diciendo: “Hay una forma de saber tu casa y es la misma forma de saber tu patria. Hay una forma de saber tu patria y es la misma forma de saber el mundo. Hay una forma de saber el mundo y es la misma forma de saber el cosmos. Hay una forma de saber el cosmos y es la misma forma de saber tu alma. Hay una forma de saber tu alma y es la misma forma de saber tu casa. Sabe tu casa… no más… y lo sabrás todo”.

¿Cuál es tu visión sobre la dependencia que la sociedad de hoy en día tiene de la tecnología?

El avance acelerado de la ciencia y la tecnología se ha incrementado a pasos agigantados su propósito central es poner los últimos descubrimientos al servicio de la humanidad. Sin embargo, nos enfrentamos a una realidad en la que hoy en día el ser humano se ha convertido no sólo en dependiente sino en esclavo de la tecnología. Personalmente considero que esto se debe a que en la sociedad de consumo en la que vivimos se han creado una enorme cantidad de necesidades que nos sentimos impulsados a satisfacer a costa de lo sea. Un simple ejemplo de cuanto llega el ser humano a verse esclavizado por estas necesidades creadas es la utilización que hoy en día se hace del teléfono celular. Es un hecho que éste medio aporta innumerables ventajas puesto que con el sólo deslizar un dedo por la pantalla se puede ingresar al mundo virtual con todas los beneficios que esto reporta. Sin embargo, el uso excesivo del teléfono movil, trae consigo accidentes viales, adicción a juegos, videos y redes sociales, aislamiento y falta de comunicación verbal tanto en adultos, como en adolecentes y muy especialmente en niños trae consigo, no sólo una serie de desventajas que todos conocemos sino de problemas de salud. En los últimos años se han llevado a cabo estudios sobre los efectos negativos del celular que provoca la desconexión y el aislamiento de la realidad circundante sino que a nivel neurológico llega a provocar el uso excesivo del celular en niños y adolecentes.

¿Podemos culpar a la desconexión del ser humano con la tierra y los animales de sus males y enfermedades?

La perspectiva holística que, como ya se ha mencionado, plantea que todo en el Universo se encuentra conformado por totalidades-parte que se encuentran en constante interacción. De aquí se desprende la premisa que sostiene que toda acción humana tiene repercusión no sólo en el ámbito en el que se mueve, sino en el mundo entero. Edward Lorenz (1961) pionero en el desarrollo de la Teoría del Caos, acuñó el término “efecto mariposa” para indicar como un cambio, por pequeño que sea, puede multiplicarse a tal escala que acaba produciendo consecuencias totalmente divergentes e impredecibles. Existe un probervio chino que sostiene que el más leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. A partir de esta óptica, la desconexión con uno mismo y/o con la realidad externa es causa de enfermedades y catástrofes. De la misma manera, el permanecer conectado consigo mismo, con los demás, con la naturaleza, con todos los seres vivos y con el universo conduce a resolver los problemas personales, familiares, sociales, internacionales, ecológicos y universales. La desconexion asi contemplada es producto de un nivel de conciencia poco evolucionado.

¿Cómo definirías esta “Quinta fuerza” dentro de la psicología relativa al cambio que se está viviendo?

Se trata de una psicología interesada por el reconocimiento, la aceptación y la realización de los estados últimos: unidad, totalidad, realidad absoluta, comprensión de lo trascendente, así como por descubrir y superar los obstáculos y barreras que impiden el despertar a lo que somos en esencia. Parte de una visión de cosmogénesis de la que se desprende una concepción holística de la naturaleza humana y del proceso evolutivo de la conciencia. Considera que todo florecimiento se da a partir de una semilla, un nucleo que contiene en si mismo la totalidad de los elementos necesarios para que ésta germine y se desarrolle hasta alcanzar su plenitud. Desde esta perspectiva, el proceso evolutivo de la conciencia se inicia en el momento en el que las células masculina y femenina se unen para gestar una nueva vida. Vida que atraviesa diversas etapas que parten del Alfa, primer principio y se dirigen de manera natural hacia el Omega, punto en el que lo Uno y lo multiple se unifican. El holismo sosiene que lo inferior es la base y susento de lo superior por lo que el proceso evolutivo se asemeja al movimiento de una espiral en la que cada giro integra y trasciende los giros que le anteceden La psicología que se desprende del paradigma holístico va más allá de los límites del ego, formando un puente entre los reinos de la materia y el espíritu a los que considera como las dos caras de una misma moneda.

¿A crees que se debe este creciente interés que hay en el Chamanismo?

El chamanismo tiene, desde tiempos ancestrales infinidad de manifestaciones, rituales, procedimientos, experiencias y prácticas dependiendo del tiempo y lugar en el que se ubican. En México, el Dr. Jacobo Grinberg Zylberbaum5 dedicó parte de su práctica profesional a la polémica tarea de realizar estudios sobre la actividad cerebral de chamanes, “brujos”, sanadores y gúrus, así como sobre los estados de trance que forma parte de los estados alterados de la conciencia. El chamanismo ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad siempre relacionado con la tendencia natural del ser humano hacia la trascendencia. Esta predisposición conduce a una búsqueda a través de una diversidad de caminos entre los que se encuentran: la meditación, el chamanismo, los rituales de sanación, la utilización de sustancias psicotrópicas y la hipnosis que, entre otros modos y procedimientos, ejercen una acción directa sobre el Sistema Nervioso Central. A título personal considero que el interés que hoy en día se ha despertado por el chamanismo se debe a la proliferación de cursos, talleres, productos e incluso limpias y 5 Grinberg Z., Jacobo (1987). talismanes que se dirigen a explotar a quienes buscan respuesta sobre quiénes somos, cuál es nuestro origen, hacia adónde vamos, qué sentido tiene nuestra existencia y en qué consiste el despertar al ser que somos en esencia. Basta con navegar por internet para encontrarnos con innumerables ofertas en línea que ofrecen diplomas que acreditan la formación de chamanes capacitados para ejercer la “magia del chamanismo”, cuando éste forma parte del linaje de la cultura y tradición a la que se pertenece. Lamentablemente el chamanismo ha llegado a formar parte de lo que yo suelo llamar “el tianguis de la espiritualidad”.

¿En que proyectos te encuentras trabajando actualmente?

Mi campo de acción profesional siempre ha estado centrado en los procesos de desarrollo humano y la educación. A partir de mi jubilación, después de más de 25 años de trabajo en la Universidad Iberoamericana en donde colaboré como docente, coordinadora académica y ocho años como directora del Departamento de Educación y Desarrollo Humano, he continuado trabajando como docente y asesora en diversas instituciones de educación superior, así como en centros e instituciones educativas. Gran parte de mi tiempo lo dedico a la investigación y a la publicación de libros y artículos sobre el proceso evolutivo de la conciencia y la educación desde la perspectiva del paradigma holístico. Actualmente colaboro como docente y coordinadora académica de un programa de posgrado en linea sobre Educación Holística con sede en Barcelona, así como en un diplomado sobre el mismo tema con sede en Oaxaca. Referencias bibliográficas. Capra, Fritjof (1975). El Tao de la Física. Boulder, Colorado: Publicaciones Shambhala. Gonzalez Garza, Ana Mª (2005). Colisión de Paradigmas. Hacia una psicología de la conciencia de unidad. Editorial Kairós. Barcelona. Grinberg Z., J. ( 1987). Los Chamanes de México I: Psicología Autóctona Mexicana ; Alpa Corral, México. Kuhn, Thomas (1975). La estructura de las revoluciones científicas . (Traducción: Agustín Contín) México: Breviarios 213 Fondo de Cultura Económica Lorenz, Edward (1995). La esencia del caos: un campo de conocimiento que se ha convertido en parte importanate del mundo que nos rodea. México: Debate

Enlaces: https://www.gonzalezgarza.com/.