Entrevista con Vicente Merlo

Vicente Merlo, es un profesor español, indólogo, especializado sobre todo en yoga, budismo e hinduísmo, particularmente en la obra de Sri Aurobindo, de quien es su mayor estudioso en lengua española.
Doctor en Filosofía, profesor de filosofía, yoga, meditación y ciencias de las religiones, realizó estudios en Bombay, Pondicherry y Auroville; ha sido investigador en el Centro de Estudios Interculturales Vivarium dirigido por Raimon Panikkar, Miembro del Consejo Asesor del Parlamento de las Religiones del Mundo (Barcelona, 2004) y destacado impulsor de los estudios de Indología en España. Acaba de publicar el libro «Invitación a la lectura de La Vida Divina«, la obra magna de Sri Aurobindo.

¿Crees que algún día la educación contemplará una visión holística del ser humano?

Qué entendamos por visión holística depende de cuál sea nuestra concepción del ser humano y de la realidad. Por ejemplo, si creemos que el ser humano se agota siendo un organismo biológico que ha desarrollado una capacidad de razonar, un “animal que tiene logos”, un animal racional y parlante, nuestra educación se creerá holística cuando atienda y cultive las necesidades de esos dos factores. Pero si la “totalidad” del ser humano aceptamos que incluye (además de una dimensión ética, otra estética, etc.) una dimensión anímico-espiritual, la educación holística implicará el cultivo de todas y cada una de ellas y tratará de ejercitar en la medida adecuada cada una de ellas, tratando de integrarlas en un todo armónico. Dicho esto, he de decir que soy optimista respecto a la evolución de la educación, y de la humanidad en su conjunto, hacia una visión y una práctica más integral, más holística. Y ejemplos de ello tenemos, como en lo que se denomina educación transpersonal, basada en la psicología transpersonal.

¿Por qué el verdadero conocimiento esotérico ha sido estigmatizado y perseguido durante la historia?

Si aceptamos que existe una sabiduría esotérica, es decir un saber y una experiencia que históricamente han sido cultivados solo por una minoría de Iniciados o de sabios, sin que fuesen comprendidos ni aceptados por la cultura exotérica dominante, veremos que ha habido dos grandes corrientes que lo han combatido y perseguido. En un primer momento, algunas de las religiones en su versión ortodoxa y fundamentalista; y esto en la historia del cristianismo lo vemos con claridad y no creo que sea necesario entrar en detalles aquí. Por otra parte, con el desarrollo de la Modernidad y el auge del paradigma cientificista-materialista, la crítica se dirige no solo a las religiones tradicionales, sino también al conocimiento esotérico y a las denominadas “ciencias ocultas” (magia, astrología, alquimia, etc.) como parte de dicho conocimiento esotérico.

¿Qué elementos principales crees que se deben dar en nuestra sociedad para el resurgir del verdadero ser humano y de sus potenciales?

Es una pregunta que exigiría una respuesta muy amplia, que no es posible aquí. Parece obvio que la crisis profunda que atravesamos como humanidad ha de dejar paso a una reestructuración de los más diversos ámbitos de la actividad humana: económico, político, religioso, educativo, etc. Pero, a mi entender, uno de los elementos principales para dicho resurgir es el descubrimiento de la dimensión espiritual del ser humano, lo cual no necesariamente implica un renacer de las religiones tradicionales, sino quizás más bien de lo que me gusta llamar una “espiritualidad transreligiosa”. Descubrir que más allá del cuerpo, de las emociones y de la mente racional, somos una presencia amorosa de orden espiritual, de la que se derivan espontáneamente una serie de valores y de actitudes (comprensión, compasión, amor, solidaridad, generosidad, cooperación, etc.) que constituyen esos elementos principales.

Como doctor en filosofía cómo ves a otros pensadores contemporáneos, hay alguien que merezca tu atención?

Me temo que la filosofía occidental académica no ha aprovechado suficientemente la apertura producida desde hace más de medio siglo hacia las sabidurías orientales y hacia la sabiduría místico-esotérica. En el siglo XX, algunos de los grandes pensadores, como Heidegger, Wittgenstein (sobre todo en la última fase de ambos), Vattimo, Habermas y la Escuela de Frankfurt, más recientemente Sloterdijk, Byung-Chul Han y muchos otros, nos han legado un quehacer filosófico importante. Más recientemente, la dispersión postmoderna ha tendido a olvidar una visión de conjunto característica de la filosofía clásica, y destacan multitud de investigadores filosóficos en áreas concretas, como Ética aplicada, Filosofía política, Filosofía de la religión (la Escuela de Kioto es aquí un buen ejemplo, con Nishida, Tanabe, Nishitani, etc). Más que autores concretos, recientemente yo hablaría de tendencias prometedoras, como la psicología transpersonal (K. Wilber), el diálogo entre física cuántica y espiritualidad (A. Wallace), o biología y espiritualidad (R. Sheldrake), etc.

En esta era de vertiginoso avance tecnológico que papel crees que juegan internet y las redes sociales en el despertar de la conciencia?

Ya no es posible dudar de la centralidad de Internet y las redes sociales. Obviamente se trata de herramientas de doble filo, de instrumentos que pueden utilizarse de modo que crezca la dispersión, la apariencia de saber (como si mayor cantidad de información a nuestra disposición implicara más sabiduría y más amor compasivo), el adormecimiento, la manipulación, etc. o por el contrario, pueden utilizarse para acelerar el despertar, el conocimiento, la cooperación, la solidaridad. Desempeñan, por tanto, un papel muy importante, pero su significado depende del uso que se haga de todo ello.

Los que hemos encarnado en este “Pachakutec”, “Kali-Yuga”, era de Acuario… a que se debe? nos gustan las cosas complicadas?

Ya que la pregunta hace referencia a estos conceptos entre orientales, mesoamericanos y esotéricos, y parece presuponer la existencia del renacimiento o la reencarnación, algo que obviamente comparto, diría que las razones o motivos de haber encarnado en estos momentos convulsos de aceleración evolutiva y cambio de era, pueden ser muy variados. Puede habernos correspondido encarnar en estos momentos por razones kármicas, o puede que hayamos elegido tal época conscientes del avance evolutivo-espiritual que es posible en esta fase de la historia, en este cambio de ciclo, este fin de era y comienzo de otra. No obstante, el contexto en el que cobran sentido los tres conceptos empleados (Pachakutec, kali-yuga, era de Acuario) son ligeramente distintos, aunque pueda interpretarse que apuntan a una situación similar.

En el 2011 publicaste un libro sobre las enseñanzas de Sri Aurobindo, qué nos puedes explicar sobre lo que su figura supuso en tu evolución?

La figura de Sri Aurobindo y sus enseñanzas, tanto a nivel teórico-filosófico, como a nivel práctico y experiencial marcaron un hito en mi trayectoria personal, sobre todo a partir de los dos años pasados en el ashram de Pondicherry (India), donde vivió este Maestro de la conciencia supramental y promotor de una filosofía y un yoga integrales. Tanto la filosofía occidental como el vedanta no-dualista radical que formaban parte de mi bagaje cultural hasta entonces fueron vistos a otra luz, y la visión integradora que emergió ha sido y sigue siendo decisiva en mi pensamiento y en mi vida.

Qué visión tienes acerca del arte como conexión espiritual? Se ha banalizado la creación para dejar paso al entretenimiento?

Me permitiré hacer referencia a mi obra Simbolismo en el arte hindú: de la experiencia estética a la experiencia mística (Biblioteca Nueva, 1999) porque allí se recoge perfectamente la cuestión que planteas. Efectivamente, más allá del arte sagrado clásico, con sus raíces religiosas en las distintas tradiciones, pienso que el arte, en su aspecto creativo, y la sensibilidad estética en tanto que posibilita la contemplación y el disfrute estético de las obras de arte, permiten intuir y gozar de una experiencia análoga a la experiencia espiritual. En el arte, tanto para su creador como para quien lo contempla, establecemos contacto con la creatividad profunda, y su dimensión simbólica nos permite utilizar la obra de arte como soporte para la contemplación y la realización de las dimensiones más profundas del ser.
Y claro, cuando el arte, por muy vanguardista y revolucionario que se pretenda y se considere, pierde el sentido de la belleza y del goce estético, corre el riesgo de convertirse en mero entretenimiento, e incluso el riesgo de que cualquier limpiadora barre las ocurrencias que se presentan como arte.

Otros de tus libros “La llamada de la nueva era” contempla el cambio que nos toca vivir a partir del análisis de doctrinas esotéricas nacidas de las tradiciones orientales. Crees que la gran máquina de consumo que es occidente está convirtiendo la espiritualidad en un producto?

En la obra que citas analicé el fenómeno de la New Age, cansado de ver la visión totalmente superficial y las críticas tan poco fundamentadas que se vertían sobre este “movimiento” que interpreto, ciertamente, como una popularización de las enseñanzas esotéricas contemporáneas. Y como suele suceder con toda doctrina o práctica que se divulga de manera amplia, comienzan las distorsiones, las tergiversaciones, las malas imitaciones y las simplificaciones que aumentan la confusión. En el movimiento nueva era también sucedió eso, en algunas de sus manifestaciones. Y en ese sentido, parte de su espiritualidad se convirtió en un fácil producto de consumo. El error está en generalizar desde una considerable ignorancia y rechazar la totalidad del fenómeno. Mi intento fue mostrar lo que creo que brilla en la Nueva Era, como síntesis de una dimensión oriental, una dimensión psicoterapéutica y una dimensión esotérica, síntesis que caracterizaría la espiritualidad de la Nueva Era.

Qué proyectos tienes a corto y a largo plazo?

El proyecto recientemente iniciado, en colaboración con un grupo de amigos buscadores y meditadores, y en el que tenemos puesta nuestra ilusión se centra en la Asociación Akasha y el centro en el que llevamos a cabo actividades diversas (meditación, terapia, arte, investigación) a través de cursos, talleres conferencias que tienen lugar en el Espai Akasha, aquí en Barcelona. Los interesados pueden consultar nuestra página web, donde pueden verse las actividades que celebramos: www.espaiakasha.org
En cuanto a publicaciones, destacaría el libro recién publicado, en colaboración con el Grupo Akasha, justamente, con el título La belleza del silencio, el aroma de la meditación. Y ahora está en prensa una obra breve titulada Invitación a la lectura de La Vida Divina, que publicará, antes de que termine el año 2019, la Fundación Sri Aurobindo. Y, por otra parte, está a punto de salir del horno una obra en colaboración con Adolfo Ordóñez y Patricia Fernández, amigos argentinos, titulada Filosofía, mística y gnosis en el hinduismo y la kabaláh.
Entrelazándose con todo ello destacaría la participación en cursos sobre hinduismo y budismo, talleres de meditación, formaciones en Psicología Transpersonal-Integrativa, etc. Y sobre todo tratar de vivir consciente y amorosamente el aquí y el ahora, la tarea más importante y más difícil, más necesaria y más gozosa.

Enlaces: www.espaiakasha.org