Entrevista con Ana María Oliva

Ana María Oliva, Es Ingeniera Industrial, Máster en Ingeniería Biomédica (premio Extraordinario por la Universidad de Barcelona y la Universidad Politécnica de Cataluña) y PhD en Biomedicina (Universidad de Barcelona). Ha escrito los libros «Lo que tu luz dice» Editorial Sirio, 2014 , «9 Almas: Viviendo en Plenitud», 2019.

​Crees que algún día será posible el entendimiento entre la vertiente científica y la espiritual?

​El entendimiento no creo que tenga que ser entre «la ciencia» versus «la espiritualidad». ​ En los orígenes de la ciencia, nadie hacía esa distinción. La ciencia tiene por objetivo comprender la naturaleza esencial de las cosas “externas”. La espiritualidad podríamos decir que es descubrir la naturaleza esencial «interna». La cuestión es por qué y cuándo ambas se separaron. El caso es que «la ciencia» y «la espiritualidad» no son entidades en si mismas: somos los seres humanos los que HACEMOS ciencia, somos los seres humanos los que EXPERIMENTAMOS  la espiritualidad.
Para mí es un tema de entendimiento en el interior de cada uno de nosotros. Si yo tengo mi espiritualidad integrada (porque para mí la espiritualidad es algo muy «mundano», si me permites, algo cotidiano, normal y absolutamente común a todos los humanos, aunque cada uno lo viva a su manera), si está realmente integrada, entonces no hay lucha, no hay confrontación ni desencuentro. Para mi el punto importante es que el hombre ha dejado de mirar hacia dentro, y solo mira hacia fuera. Aunque realmente creo que «como es arriba es abajo, como es adentro es afuera», que todo son fractales de espacio-tiempo en diferentes niveles, al estar enfocado solo hacia fuera, es difícil encontrar realmente quién soy. Y si no sé quién soy, si no tengo integrada mi verdad y mi realidad profunda, tampoco la puedo encontrar fuera.
La ciencia no va a definir a ningún Dios, porque no es su objetivo. Ni la espiritualidad va a ayudarme a diseñar una nave espacial. Pero no por ello tienen que «desencontrarse». La vivencia de la espiritualidad es la vivencia de mi humanidad al completo. Las prácticas consideradas espirituales me permiten acceder a niveles de realidad a los que no puedo acceder si mi mente está en modo pensante racional todo el tiempo. Todo es un tema de equilibrio. Actualmente, tanto la física cuántica (y la biología cuántica) como la neurociencia van redescubriendo conceptos que hasta hace poco se consideraban simplemente espirituales, como la conexión esencial entre todo lo que existe, y las capacidades del cerebro de llegar al éxtasis de forma no inducida. ¿Sabías que el campo magnético de la tierra varía en función de lo que nos ocurre a los humanos y vice versa? Nuestro corazón (y su campo magnético) está en continua conversación con el corazón (campo magnético) de la tierra, y cuando uno varía en forma notable, el otro también. Eso también es ciencia. Recuerda que la ciencia nunca dice qué se puede estudiar y qué no, tan solo propone un método para aquello que deseas estudiar. Por eso, algunas líneas espirituales se consideran «científicas», incluso una «ingeniería»… Cada día estaremos más cerca de ese encuentro, siempre que tu y yo y cada uno de nosotros integremos nuestra mente racional con nuestra mente trans-racional, seamos capaces de vivir experiencias no-racionales y descubramos desde nuestro interior que somos seres espirituales viviendo una experiencia material.

Que lleva a una ingeniera industrial a adentrarse en el mundo de la metafísica y la espiritualidad?

​Una cosa es lo que hago (ingeniera) y otra, lo que soy (ser humano). Soy un ser humano con una mente muy curiosa, que disfruta leyendo y aprendiendo… La ingeniería me dio mucho orden en la mente racional. La meditación, mucha capacidad de salir de esa mente racional y entrar en otros espacios donde encontrar con esa parte que también soy yo… No soy una ingeniera a la que le gusta la metafísica y la espiritualidad. Soy un ser humano (y por tanto, inherentemente espiritual) que se dedica a la ciencia porque se divierte con ello.  ​Y en un mundo donde los seres humanos andan tan perdidos  (solo tienes que ver la falta de respeto hacia nosotros, hacia los demás y hacia el planeta), tender puentes entre la ciencia (que es el lenguaje común hoy en día) y la consciencia, es casi una obligación. Solo cuando integramos nuestro SER y no solo nuestro HACER empezamos a dejar de luchar contra la realidad. El amor comienza por el respeto. Como decía Gandhi: «si hay paz en tu corazón, al menos hay un lugar en el mundo donde hay paz». Es dentro y no fuera de nosotros donde están todas las respuestas… ¡¡incluso Einstein y Tesla reconocieron que la mayor parte de sus «inspiraciones» llegaban cuando no estaban usando la mente racional!!!​

Están nuestros campos magnéticos en peligro por las infinidad de ondas a las que estamos expuestos en el día a día?

​Por supuesto. Hay unas radiaciones que son naturales, las que vienen del sol y del resto del cosmos, y la radiación natural de la tierra. Sin embargo, en los últimos 80 años hemos llenado nuestra atmósfera de todo tipo de ondas. Es una absoluta contaminación. Aunque no la veas, ni la huelas, ni la escuches, ni la sientas… está ahí. Poniendo a prueba a cada momento tu capacidad de adaptación…
Los efectos de telefonía móvil, WIFI, bluetooth, microondas, wireless, cables… son bien conocidos. En algunos países no permiten el uso de teléfono móvil hasta los 12 años, y están prohibidas las WIFI en las escuelas. Aquí en España tenemos WIFI hasta en la playa, y en los parques donde jugamos con nuestros hijos… Veremos las consecuencias, no tengas duda.​

Nos puedes explicar qué es la tecnología GDV (Gas Discharge Visualization)?

Es una tecnología que utiliza un fenómeno físico conocido para permitir ver las reservas de energía (electrones) de una persona. Una variante de las conocidas cámaras Kirlian. Hay muchas herramientas en el mercado que miden parámetros electromagnéticos. Sin ir más lejos, las básculas que tienen bioimpedancia y permite hacer una aproximación a la cantidad de agua – músculo – grasa (típicas de farmacia y gimnasios), usan principios eléctricos también.
Para mi, una de las cosas bonitas de esta tecnología GDV/Bio-Well es que es muy obvia. Tiene un principio físico entendible, y los resultados se presentan de forma muy entendible. Aun cuando no has estudiado nada al respecto, puedes diferenciar un campo armónico de uno desarmónico. Eso le da un valor pedagógico muy importante, que es el de tomar consciencia del precio que pago por vivir como vivo, de los efectos que las cosas cotidianas tienen en mi energía, y por tanto en mi bienestar y mi salud.
Ver en tiempo real esos cambios es muy impactante. Ver cómo te afecta el teléfono móvil, o una comilona, o salir a bailar, una técnica de respiración, una meditación o una terapia… puede ayudarte a generar la consciencia que necesitas para dejar de maltratarte, para empezar a amarte un poco más.
Tiene un gran valor a la hora de monitorear los tratamientos. Podemos saber inmediatamente si el efecto era el deseado o no. Nos permite ver cuál es la prioridad en este momento a la hora de tratar, porque los desequilibrios aparecen claramente en la pantalla, en forma cualitativa y cuantitativa, con nombres de órganos y de sistemas. Es un equipo que tiene muchas publicaciones en revistas científicas oficiales.

Cuál es tú visión del cambio de paradigma que estamos viviendo?

Todo cambio es siempre bueno. La enfermedad nace del estancamiento. Hay muchos cambios en este momento. Muchos paradigmas se caen, y nacen otros.
Por un lado, un paradigma mecanicista newtoniano donde existe un destino, todo está escrito, es objetivo y mesurable, y todo es sólido y material, se desvanece ante un paradigma cuántico basado en la energía, en las probabilidades, en las conexiones, en lo inmaterial y lo impermanente.
Todavía nos falta terminar de “derrocar” el paradigma Pasteuriano en el que el enemigo está fuera, y tengo que luchar, y comprender que nada de fuera te puede dañar si tu terreno está bien (paradigma de Bechamp – Pischinger…) y por tanto, dejemos de echar la culpa fuera y asumamos que depende de cómo yo me cuido. La enfermedad no es una batalla. Nadie gana ni pierde una batalla contra la enfermedad. El cuerpo no comete errores, todo lo que hace lo hace para asegurar la supervivencia, aunque sea a costa de sacrificar una parte. Somos nosotros, que con nuestros hábitos de vida hacemos que el cuerpo no pueda adaptarse más y se destruya. Nadie ni nada de fuera puede dañarnos, nadie ni nada de fuera puede sanarnos. Todo diagnóstico tiene una función pedagógica, que es señalar en qué aspectos de mi vida no estoy a favor de la vida. Tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad, mejorar nuestro conocimiento, y actuar desde nuestro poder.
Y hay otros paradigmas que se caen, en realidad la sociedad como la conocíamos… también está en caída libre… aquí ya no soy tan optimista… creo que hay muchas cosas que revisar antes de aceptarlas alegremente como verdades en nombre del respeto. Aunque no las conozcamos, hay leyes que rigen la vida. El esfuerzo debería ir por conocer mejor estas leyes para no violarlas y poner en riesgo la propia supervivencia del planeta y de las especies.

Que nos puedes explicar de tu proyecto Energía Humana?

Energía Humana nació en 2014 como forma de encauzar una tranmisión de conocimiento que nos permita comprender y aplicar una visión energética (electromagnética) de la salud. Comenzamos muy humildemente con un par de tecnologías, actualmente somos un referente en el conocimiento de este ámbito, no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional.
Desde Energía Humana facilitamos el acceso al conocimiento en lengua castellana, y facilitamos también el acceso a las tecnologías. Una parte de mi trabajo es también buscar los mejores proveedores para que podamos tener accesibles algunas tecnologías que nos pueden servir para el día a día.
Mi visión es una visión muy sencilla. Las tecnologías que utilizamos son también muy sencillas. Y poco a poco van habiendo más personas formadas como Expertos en Salud Bioenergética, que aplican su conocimiento para colaborar a que las personas tengan mayor bienestar en sus vidas, y mayor consciencia de cómo mantenerlo.

Si el ser humano fuera consciente del poder de sus palabras y pensamientos, desaparecerían muchas enfermedades?

Estoy segura. En la jerarquía, todo comienza por la información. Esa información son los códigos que dirigen la energía. Y la energía es la que luego “coagula” en materia. A nivel físico, todo depende de cómo tu cerebro responde a la realidad. Pero la realidad es siempre interna. Piensa un segundo: dónde crees que está la revista que estás leyendo? Seguramente pensarás que fuera de ti. Sin embargo, las imágenes que tus ojos captan se forman en el cerebro. De la misma manera, todo lo que tus sentidos captan (realidad exterior) se percibe en el cerebro: por eso toda realidad es siempre interior. La manera en la que lo percibes depende de los filtros que tengas. Si llevas el filtro del miedo, todo será una amenaza. Si tienes muy activo el filtro de la traición, todo te hará sospechar, y no encontrarás un solo lugar honesto en el mundo… Cuantos más filtros llevamos (fruto de experiencias que no hemos podido procesar), más limitamos nuestra visión de la realidad. No es que la realidad cambie, simplemente es que tu solo puedes ver una parte de ella. Por eso yo lo comparo muchas veces con emisoras de radio. Todas están ahí, alrededor tuyo, pero tu seleccionas una, con tu receptor. Entonces solo escuchas esa. Si tu emisora es la queja, solo verás a tu alrededor motivos para quejarte. ¿te acuerdas del refrán “cada uno cuenta la feria según le va en ella”? Pues eso.
Si somos capaces de observar nuestros pensamientos, hacer conscientes nuestros miedos y nuestro dolor, y podemos integrarlo en nuestra vida, se irán cayendo esos filtros, y cada vez tendré más posibilidades de ver la realidad con más matices, con más aspectos. Y lo mejor, iré dejando de juzgar si algo es bueno o malo. Las cosas simplemente son.
Uno de los trucos para mi, es eliminar el pronombre “me” de las frases: En lugar de decir “se me rompió la lavadora”, puedes decir “se rompió la lavadora”. Eso te permitirá desidentificarte de lo que ocurre, y no ponerle contenido emocional a algo que de entrada, es neutro.

Qué elementos principales crees que se deben dar en nuestra sociedad para el resurgir del verdadero ser humano y de sus potenciales?

Lo primero es que tenemos que empezar a mirar adentro. Estamos demasiado distraídos. La irrupción de las redes sociales nos da una “anestesia” mental y emocional que me preocupa. Debemos educar a nuestros hijos en la meditación, en la inteligencia emocional, en los valores éticos básicos, en la empatía… Pero claro, uno no puede dar lo que no tiene. Demasiadas veces somos adultos gruñones, anestesiados con la TV o el alcohol (sí, eso de lo que nadie habla pero es una realidad), con agujeros emocionales que no sabemos manejar, y totalmente hiperreactivos. Un adulto así no puede dar un buen ejemplo. Primero debemos encontrarnos a nosotros mismos, ir a nuestro corazón, llorar el dolor que tengamos, dejarnos ayudar, dejar de nutrir nuestro cuerpo con “comestibles” que no son nutrientes, dejar de nutrir nuestra mente con basura, dejar de nutrir nuestras emociones con resentimiento… Hay tanto por hacer y tanto por dejar de hacer, tanto por aprender y por desaprender… hay todavía tanto dolor en el mundo….

Que papel crees que juega el arte y la expresión del alma en la salud física y emocional de la sociedad en la que vivimos?

El arte surge de la mente trans-racional. Por ello, para mi está mucho más cerca al espíritu (o a alma si lo prefieres) que ninguna otra cosa. La expresión artística tiene un gran contenido emocional, y por tanto nos acerca a nuestra verdad más esencial. Por eso es tan terapéutico: me hace salir de la mente ordinaria y darnos cuenta de que podemos ser realmente extra-ordinarios. Cuando toco un instrumento, o escucho un concierto, o pinto, o escribo, o hago ganchillo…no es mi mente racional la que lo hace, es otra parte de mi, y esa parte, irremediablemente, me lleva al entusiasmo. ¿por qué? Porque esa es la naturaleza esencial de lo que somos: el gozo, la vida, el amor. Solo la mente racional, con su afán por separar para “entender”, nos separa de allí. Mira los niños: ellos son la expresión de la pura vida. Los niños pequeños no tienen todavía desarrollada la mente racional, solo la trans-racional. Ellos son el ejemplo en muchos casos de cómo llegar a ser sabios.

Qué proyectos tienes a corto y a largo plazo?

Estoy muy contenta, tengo muchos proyectos sobre la mesa. Pasé de las consultas 1 a 1 a los retiros y las conferencias, que me permiten llegar a más gente, con lo que tenemos una agenda bastante activa de este tipo de actividades.
También estoy haciendo consultoría en 2 hospitales y 1 clínica, asesorando en cómo implementar herramientas integrativas en los modelos clásicos de salud. Sigo con mis cursos online sobre Bioenergía Aplicada a la Salud, Congresos… Eso sí, debo confesarte que muchos de los proyectos me llegan desde el extranjero… Y yo seguiré yendo allá donde pueda ser útil….

Enlaces:   https://www.anamariaoliva.es/

https://www.energiahumana.es/