El perdón nos acerca a la felicidad.

El más alto grado de felicidad es siempre proporcional al grado de perdón que seamos capaces de asumir. El odio, el resentimiento, la culpa, la frustración, todos estos sentimientos contribuyen a romper los lazos sagrados que existen entre el hombre y el universo, cuando el lazo sagrado se rompe olvidamos nuestra divinidad, nos alejamos de nuestros dones y perdemos la capacidad de utilizar los sentidos superiores. Toda esa pérdida nos aleja de nuestra faceta más sagrada generando en nuestro cuerpo físico bloqueos de energía, de consciencia e incluso llegando a provocar problemas graves de salud.

Cuando hablamos del perdón no podemos evitar asociar la idea del mismo a la tradición judeo-cristiana, de perdón y penitencia para liberarse del pecado y purificarse. Nada más lejos, el sentido del perdón es algo mucho más profundo, el perdón es la herramienta que nos lleva a la unión con nosotros mismos, reconstruye el lazo sagrado entre el ser humano y su alma, el cosmos, el universo, o si lo prefieres Dios. El perdón nos transporta a un nuevo plano de consciencia, lejos de la engañosa percepción de una experiencia de vida individual, separada del todo, gracias al proceso del perdón se restablecen los lazos sagrados.

Existen evidencias científicas de que el proceso del perdón libera Serotonina, Dopamina y Endorfinas, actuando directamente sobre zonas del cerebro responsables del equilibro emocional y sobre el sistema nervioso central. Aunque no debemos considerar el perdón como una terapia ni como un acto puntual sino más bien como un camino de vida hacia la evolución consciente a través de cuyo recorrido aprendemos a entender que lo que antes veíamos como un conflicto es en realidad una oportunidad para crecer, integrándonos de nuevo con el todo, sanando desde dentro hacia fuera. El perdón es una de las puertas hacia la liberación.

Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.”

Mahatma Gandhi

A medida que integramos el perdón en nuestro camino nos hacemos responsables en mayor medida de mas ámbitos de nuestra vida, viviendo desde nuestro interior, siendo plenamente conscientes de aquello que pensamos y decimos, de la forma en que actuamos, proyectando hacia el exterior lo que nace de nuestra alma, nuestra esencia, la parte mas elevada del ser humano. Viviendo desde dentro hacia fuera y no al contrario, creando nuestra realidad de manera responsable, empoderando nuestra vida.

Liberarnos del odio y el resentimiento es liberarnos del sufrimiento y los desequilibrios emocionales que este comporta. Esta poderosa herramienta nos brinda la oportunidad de recuperar nuestro poder personal restableciendo los lazos sagrados que nos unen a la multidimensionalidad de nuestro ser divino, integrando las enseñanzas ancestrales sobre el perdón logramos alcanzar la versión mas elevada de nosotros mismos. Cuando aprendes a reconocerte a través del perdón, la consciencia y el espíritu global se reflejan en la manifestación física de nuestra realidad, a través del perdón podemos cambiar todo aquello que deseemos.

 

Artículo reproducido con el permiso de IIEE Instituto Integral de Estudios Evolutivos
http://estudiosevolutivos.com/la-ciencia-del-perdon/